lunes, 1 de diciembre de 2014

Alfonso Gorbea Soto



Alfonso Gorbea Soto nació en Xalapa, Ver., el 15 de marzo de 1926, y fue sepultado el 17 de noviembre del presente año. Licenciado en Derecho, estudió un posgrado en Ciencias Sociales Aplicadas en la Escuela Nacional de Antropología e Historia. En 1963 estudió la carrera de Antropología Social en la Universidad Veracruzana, posteriormente realizó el Doctorado en la UNAM. Miembro destacado de la primera generación de la Facultad de Antropología y el primer director egresado de la misma. Se desempeñó como profesor y director de la Facultad de Antropología, así como director e  investigador del Instituto de Antropología.
      Uno de sus primeros trabajos fue: Tlacoquemecatl, una villa condenada a muerte, Universidad Veracruzana, 1962. Años después apareció su investigación Vida y milagros en San José. Colaboró en las páginas de La Palabra y el Hombre en 1964, apareció su estudio “La acción concertada en una escuela correccional”. También ofreció algunos materiales a la revista Cuadernos antropológicos 1, que en su número, en 1983, dio a conocer su ensayo “Trabajo comunal y recíproco en la huasteca veracruzana."
En la revista Cuadernos del museo, enero-junio de 1985, no. 4, Álvaro Brizuela Absalón, en su investigación “Los materiales etnográficos  del Museo de Antropología de la Universidad Veracruzana” anotó que “Considerando que el presente de la cultura veracruzana forma parte de los objetivos para los que fue creado el Museo, a partir de 1965 los antropólogos Marcelo Díaz de Salas (┼), Heriberto García Salazar (┼), Alfonso Gorbea Soto y Luis Reyes García empiezan a trabajar sobre la creación de la sala de etnográfica; esto se ve reflejado en el Guión para  sala de etnográfica y para el año de 1966, los antropólogos citados escriben una Guía para la sala del Museo de Antropología, donde se describen las tres zonas etnográficas del estado de Veracruz”.
  En diciembre de 1994, se verificó un homenaje a los decanos universitarios; Carlo Antonio Castro y Alfonso Gorbea Soto. Durante este acto participaron Roberto Williams García y Félix Báez-Jorge quien reconoció que de Alfonso Gorbea Soto, “Aprendimos con él no solamente el ABC de la Antropología -en memorables seminarios- las contribuciones de Durkheim, Malinowski, Herskovits, Redfield, Kardmier, Aguirre Beltrán o las de su maestro Osear Lewis, nos condujo a formular nuestras primeras interrogantes sobre el qué y al para qué del no siempre bien comprendido ni bien valorado oficio antropológico. En sus ensayos especialmente a los dedicados a temas de Antropología urbana, entendimos  que nuestra disciplina abarca horizontes que se sitúan más allá del estanco que distingue entre lo primitivo y lo civilizado, imagen fantasiosa que se traduce en etnocentrismos  v racismos vergonzantes. En tanto maestro que nos enseñó que la antropología ni comienza ni termina en Veracruz, Alfonso Gorbea fue siempre abierto a la crítica y pronto al diálogo, atributos no comunes en nuestro significado gremio.”
En la entrevista realizada por Adriana Vivanco, en 2012, Alfonso Gorbea Soto aceptó que: “En mi trayectoria académica tuve apoyo de muchos compañeros universitarios… desgraciadamente todos han fallecido, me quedé solo, de mis compañeros no quedó nadie, esto ha hecho que quiera terminar mis días todavía activo, porque sigo activo, ya no hago trabajo de campo ni colaboro en la docencia, pero desde el ámbito de la investigación documental sigo vinculado con la Universidad.”
  Recordó además, lo siguiente; “Mi mamá decía que yo era pata de perro porque no paraba en la casa más que a la hora de los alimentos y para dormir, me la pasaba recorriendo y explorando todos los resquicios de la ciudad de Xalapa…”       “Soy xalapeño de origen y nunca he salido de forma definitiva de mi terruño, siempre he tenido las raíces metidas en Xalapa y en el barrio de San Francisco, en el que nací, es así que desde temprana edad aproveché cuanto papel de investigación llegara a mis manos y buscaba la relación de estos estudios con mi entorno inmediato. Es claro que en ese entonces no sabía qué era la antropología y no tenía idea del papel que jugaría en mi vida posteriormente como pionero de la Facultad, entonces Escuela de Antropología de la UV.”

      Hace varios años llevé a cabo una investigación sobre “Los materiales bibliográficos de Alfonso Gorbea Soto en La Palabra y el Hombre”, y pude revisar algunos textos inéditos que todavía se encuentran en el archivo técnico del Instituto de Antropología de la Universidad Veracruzana. Actualmente con la crisis económica, política  y cultural que experimenta nuestro país, con los altos índices de violencia y corrupción, pobreza y miseria en más de la mitad de los mexicanos, resulta  imprescindible recordar los trabajos de Alfonso Gorbea Soto. Principalmente porque tuvo la oportunidad de conocer y estudiar con Oscar Lewis, quien realizó los profundos estudios acerca de la miseria y marginación en cualquier rincón del territorio mexicano, sobre la antropología de la pobreza.